
De 28 de mayo al 2 de junio 2025, Artelio Ha entreabierto sus puertas. Por un instante, se ha abierto una brecha, frágil y luminosa, que ofrece a unos pocos elegidos sus primeros pasos en Surgir, EL Juego de rol largamente esperado Cruzar las edadesFue un preludio breve, pero vibrante de intensidad. Los primeros exploradores exploraron tierras aún jóvenes, donde cada susurro del viento, cada fragmento de roca, parecía cargado de promesas.
Las mecánicas del juego, aún en su estado más básico, han revelado sus secretos con moderación, despertando curiosidad, estrategia y asombro. Y en el corazón de esta experiencia naciente, ha surgido una certeza: este mundo apenas comienza a respirar, y ya nos llama.
Los primeros pasos en Artellium
Desde el principio, Arise marca la pauta. Una suntuosa escena cinemática, casi cinematográfica, abre cada sesión como si se abriera un tomo antiguo. El universo se revela en todo su esplendor, con una dirección artística cautivadora, impulsada por el poder de la tecnología. de Unreal Engine 5Artellium despliega entonces sus majestuosos paisajes, entre ruinas bañadas de luz y bosques con los tonos del Rift. Con una atención al detalle que no deja lugar a dudas, el alma de Cross The Ages late aquí, más viva que nunca.
Para esto Fase prealfa 1, está al lado Malik Que los jugadores han comenzado su aventura. Un personaje que aún no ha revelado el secreto de su lugar en la historia, pero que podría moldearse de inmediato: color de pelo, peinado, detalles visuales... desde el principio, el juego invita a todos a apropiarse de su reflejo en este mundo naciente. Un guiño discreto, pero significativo, que demuestra que, incluso en esta etapa temprana, Arise ya está planeando la inmersión a través de la identidad.
La ya sólida jugabilidad de Arise promete más sorpresas para la secuela.
En cuanto a la jugabilidad, Arise estuvo a la altura de las expectativas. La jugabilidad, fluida y con buena respuesta (a pesar de algunos pequeños fallos), brilló por su precisión. No hubo latencia significativa, ni siquiera en partidas cooperativas de hasta cuatro jugadores. Cada encuentro se caracterizó por una intensidad creciente, un crescendo de acción y habilidad, en el que la diversidad de enemigos requirió adaptación.
Pero fue en el corazón de la mazmorra donde la experiencia alcanzó su punto álgido. Allí, en las profundas sombras, aguardaba el formidable AscarossLa encarnación pura del salvajismo. Enorme, acorazado y bestial, con cuernos llameantes y mirada incandescente, dominaba la arena como un guardián mítico.
Para derrotarlo, se requería estrategia, sincronización y una coordinación perfecta. Nada podía dejarse al azar... Y para quienes lograron derrotarlo, las puertas finalmente se abrieron... revelando la codiciada recompensa, un pacto sellado entre el jugador y el rico universo de Arise.
¡Un ciclo de recompensa adictivo!
Al final de cada mazmorra, como un rito de paso, un cofre de la victoria esperaba a los valientes luchadores. Enclavado en algún lugar de la Tierra, el Forjado Albergaba un sistema de botín y revelaba su riqueza. Cada cristal contenía un arma elemental extravagante, con rarezas que iban desde la humilde común hasta la esquiva mítica, y desde el nivel 1 hasta el legendario nivel 7. Cada extracción se convertía en una esperanza. Al abrir este cofre, brotó una lluvia de cristales.
Arise recompensó la perseverancia, la resiliencia y la curiosidad de los jugadores más dedicados al alcanzar el nivel 10. Así, obtuvieron un artefacto raro: la Ficha Arise. Un símbolo, una llave. Esta ficha, con su indudable valor futuro, abrirá las puertas a los recursos estáticos en la tienda del juego tras su lanzamiento oficial. Un vínculo concreto entre esta primera inmersión y el mundo de Artellium en ciernes.
Una tierra rica en promesas
Aunque un buen número de características permanecen bloqueadas, Arise ha cautivado la imaginación de todos en tan solo unos días y ha despertado el interés por descubrirlo. A lo largo de las tierras de la Tierra, los jugadores exploraron un exuberante entorno, salpicado de lugares misteriosos con puertas cerradas, forjas silenciosas, estaciones de artesanía soñolientas, zonas de pesca aún desiertas, talleres de alquimia y claros olvidados. Tantas promesas, congeladas en el tiempo, listas para ser despertadas durante futuras fases de prueba.
Y por todas partes, como mensajeros cómplices, los Ravix estaban allí. Pequeñas figuras traviesas, blandiendo sus carteles de WIP (Trabajo en progreso), vinieron a recordarnos con ternura que lo que pisábamos era solo un fragmento, el preludio de un mundo en plena gestación.
La comunidad, motor del éxito de Artellium
El interés fue inmediato. Algunos jugadores incluso se lanzaron a las mazmorras sin descanso, convirtiendo sus noches en auténticas odiseas. El frenesí colectivo dio lugar a una certeza: la fórmula funciona. La fluidez de la jugabilidad, el combate, la generosidad del botín, la sinergia en la cooperación… todos los ingredientes de un juego exitoso están presentes.
Y sobre todo, una impresión unánime: ¡fue demasiado corto! Una carencia frustrante, pero reveladora. El tipo de carencia que surge cuando surge la magia... Una clara señal de que Cross The Ages ha logrado cautivar a su comunidad con Arise desde el primer minuto.
Levántate, Una primera piedra colocada con maestría
Detrás de esta versión beta se encuentra la huella de un equipo. Un colectivo apasionado que da forma a Arise con rigor, paciencia y visión. Sin promesas exageradas ni prisas. Solo un viaje metódico, donde cada piedra se coloca con cuidado. Este deseo de construir por etapas, de refinar y perfeccionar cada rincón, cada característica, merece ser elogiado.
¡Felicitaciones a todo el equipo de CTA! Porque más allá del juego, están construyendo un universo vibrante, coherente y sostenible. Un mundo creado a mano, fiel a la ambición que compartimos desde el principio...
Del 28 de mayo al 2 de junio de 2025, Cross The Ages asumió un reto audaz y ambicioso: dar vida a Arise y demostrar una vez más que el mundo de Artellium no es solo un telón de fondo... sino una realidad para vivir. Y esto es solo el principio...